El nuevo Estatuto Marco reclasifica a las enfermeras según su titulación académica

  • Las mejoras recogidas en el nuevo Estatuto Marco afectan a aspectos laborales, como los derechos del personal, la jornada de trabajo, el acceso al empleo, la jubilación anticipada y parcial, la conciliación o la salud laboral, entre otras materias.
  • Consejo General de Enfermería: «Comprendemos que la equiparación salarial con el resto de profesionales deba ser gradual, pero sin olvidar que para acabar con la discriminación que sufren las enfermeras, la reclasificación profesional debe conllevar un salario acorde a dicha titulación».

Madrid, 27 de enero de 2026.- El nuevo texto de anteproyecto de Ley de Estatuto Marco firmado por Ministerio de Sanidad y las organizaciones sindicales del ámbito de negociación (SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF) reclasifica a las enfermeras en función de su titulación, así como al resto de profesionales sanitarios de tal forma que todos los títulos de Grado se encuadran en el grupo 6, en aquellos puestos donde se exija poseer un máster o título de especialista serán grupo 7, y en el grupo 8 estarán a quienes se exija el título de doctor. Esto no implica mejoras retributivas para las enfermeras, aunque el Ministerio de Sanidad ya ha anunciado el inicio de conversaciones sobre esta cuestión.

Esta mejora, recogidas en el nuevo Estatuto Marco, viene a solventar la discriminación histórica que vive la enfermería desde hace años, tras la armonización de los sistemas de educación superior de los países europeos, que unificó los títulos universitarios en títulos de Grado, acabando con la brecha entre licenciados y diplomados.

Resumen principales líneas del acuerdo
El nuevo texto actualiza una norma vigente desde hace más de dos décadas y establece un marco común para todas las profesiones sanitarias del SNS, con el objetivo de adaptarlo a la realidad actual del sistema y de los perfiles profesionales que lo integran.
Entre los aspectos más relevantes del texto aprobado destacan:
La reclasificación profesional en función de la titulación académica, con criterios homogéneos para todas las profesiones sanitarias.
El reconocimiento de los títulos de Grado, máster, especialidad y doctorado como base para la clasificación profesional.
El inicio de un proceso orientado a corregir desigualdades históricas en el desarrollo profesional y el reconocimiento de competencias.
Fin de las guardias de 24 horas como norma general y se establece una jornada máxima semanal de 45 horas.
La apertura de futuras negociaciones para abordar la adecuación retributiva asociada a la nueva clasificación profesional.

Además de ésta, las mejoras recogidas en el nuevo Estatuto Marco afectan a aspectos laborales, como los derechos del personal, la jornada de trabajo, el acceso al empleo, la jubilación anticipada y parcial, la conciliación o la salud laboral, entre otras materias.

Se establece una jornada máxima semanal de 45 horas, inferior al umbral europeo, y se incorpora por primera vez un mecanismo de intervención ante situaciones de sobrecarga persistente. Asimismo, se avanza en estabilidad laboral mediante ofertas públicas de empleo periódicas y límites a la temporalidad, se facilitan los concursos de traslado con convocatorias abiertas y permanentes, y se actualiza la clasificación profesional, reconociendo además la labor investigadora y docente como trabajo efectivo.

Se reconoce el derecho al acceso voluntario a la jubilación parcial; la jornada laboral de 35 horas semanales, y la mejora de la conciliación de la vida personal, familiar y laboral. En cuanto a las guardias que hace el personal sometido a este régimen dentro del SNS, el Estatuto Marco las limita a un máximo de 17 horas seguidas, eliminando la posibilidad de extenderlas a 24 horas salvo por consentimiento voluntario.

Respecto al acceso a un empleo digno y de calidad, se contempla que los procesos de selección del personal estatutario fijo se realicen con una frecuencia al menos bienal, resolviéndose en un plazo máximo de 18 meses.

Tras el acuerdo con los sindicatos, el documento pasará en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación para posteriormente solicitar los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas, entre ellos Hacienda, Economía, Función Pública y Seguridad Social.

Posicionamiento del Consejo General de Enfermería

Tras la firma del acuerdo, el Consejo General de Enfermería ha dado a conocer su valoración , manifestando lo siguiente:

“El nuevo Estatuto Marco debe recoger todos los derechos y necesidades de los profesionales sanitarios -mejor sin fragmentar ni abrir más brechas entre las distintas profesiones- y definir así el “terreno de juego” para los próximos años. El Sistema Nacional de Salud es multiprofesional y así debe ser también la norma que rija la actuación y condiciones laborales de todos los profesionales que lo conforman.

Con respecto a la reclasificación de los profesionales y, especialmente, de las enfermeras, afortunadamente vemos que por fin estamos en el camino de solventar  discriminación histórica que vive la enfermería desde hace años, tras la armonización de los sistemas de educación superior de los países europeos, que unificó los títulos universitarios en títulos de Grado, acabando con la brecha entre licenciados y diplomados. Desde entonces las enfermeras han sufrido una gran injusticia que se traduce en menores oportunidades de desarrollo profesional, un reconocimiento insuficiente de sus competencias y responsabilidades, y una desventaja comparativa respecto a otras profesiones de nivel universitario lo que conformaba un verdadero techo de cristal que empieza a romperse.

Con el nuevo Estatuto Marco se clasifica a todas las profesiones de la misma forma: en función de su titulación. De tal forma que todos los títulos de Grado se encuadran en el grupo 6, en aquellos puestos donde se exija poseer un máster o título de especialista serán grupo 7, y en el grupo 8 estarán a quienes se exija el título de doctor. De esta forma, se está dando respuesta a lo que siempre ha defendido el Consejo General de Enfermería: el mismo título debe otorgar la misma clasificación profesional.

Con respecto a la equiparación salarial con el resto de profesionales, comprendemos que esta deba ser gradual, pero sin olvidar que para acabar con la discriminación que sufren las enfermeras, la reclasificación profesional debe conllevar estar en el grupo profesional que nos corresponde y tener un salario acorde a dicha titulación. Por fortuna parece ser que el Ministerio de Sanidad se ha mostrado sensible a esta petición y ya ha anunciado el inicio de conversaciones para solventar esta cuestión, en las que deberán estar incluidos todos los implicados, desde el Ministerio de Hacienda a las comunidades autónomas, para que sea una realidad.

Con este primer paso se avanza en la solución de un problema que lleva enquistado muchos años, pero el proceso será largo. A las consultas con otros ministerios le seguirá la aprobación por el Consejo de Ministros para la obligada tramitación parlamentaria. Desde el Consejo General de Enfermería esperamos que todos los grupos del arco parlamentario sean sensibles a las necesidades de los profesionales y apoyen en el Congreso de los Diputados la necesaria reclasificación profesional de las enfermeras. Para ello seguiremos trabajando y reuniéndonos con los diferentes partidos políticos para que el nuevo Estatuto Marco sea una realidad lo más pronto posible. Nuestro sistema sanitario y nuestras enfermeras se lo merecen”.