La Rioja registra una enfermera escolar por cada 2.040 alumnos
EL DÍA DE LA RIOJA
Cuando una persona piensa en una enfermera o enfermero automáticamente piensa en un hospital o en un centro de salud pero estas profesionales no solo trabajan en estos lugares. Algunos colegios también cuentan con esta figura, que se encarga de atender las patologías crónicas, reacciones alérgicas o lesiones de los alumnos durante la jornada escolar.
La Rioja ha ido incrementando el número de enfermeras escolares por cada curso escolar desde el 2017/18 cuando había ocho, al igual que al siguiente curso. En el 2019/20 hubo nueve y en el 2020/21 hubo 10.
Carmen García, secretaria de la Junta de Gobierno del COER, lamenta que la sociedad actual no es consciente de la importancia de la enfermera porque «históricamente no ha habido estas profesionales en los colegios». «Una cosa que no existe no se conoce ni se sabe cuantificar los beneficios que tiene», reconoce.
«Este el motivo por el que es tan importante que las consejerías de educación y salud elaboren ese plan para que haya enfermeras en los colegios e institutos», subraya.
Otro punto en el que las enfermeras y enfermeros son clave es la prevención y educación para padres y docentes. «La idea es que puedan evitar conductas de riesgo, o puedan y sepan acompañar a sus hijos cuando tengan un problema de salud mental o de adicciones a pantallas», explica.
La enfermera o enfermero escolar tiene que ser parte de la comunidad educativa, ya que «es un valor para todas las familias y docentes del centro escolar porque les va a permitir conocer que le ocurre a los alumnos y además, van a quitarse el miedo a enfrentarse a determinadas situaciones». «Invertir en enfermería escolar es invertir en salud para el futuro de la comunidad educativa en todo su conjunto», concluye la secretaria del Colegio de Enfermería.











