El COER advierte de que las plantillas de enfermería deben adecuarse a la carga de cuidados y no solo a la ratio

  • Según el último Informe de Ratios, que ha publicado hoy el Consejo General de Enfermería, el déficit de enfermeras persiste en nuestra comunidad, donde harían falta cerca de 500 para alcanzar un ratio óptimo.
  • El COER se suma a la petición que realizan hoy las entidades colegiales de toda España pidiendo más conciencia política y planificación estratégica para revertir ese déficit estructural.

Logroño, 1 de julio de 2026.- El Colegio de Enfermería de La Rioja advierte, un año más, que la falta de enfermeras en nuestra Comunidad, unido a la falta de adecuación de las plantillas a la carga de cuidados, supone un riesgo para la salud de una población cada vez más envejecida y con enfermedades crónicas, que necesitan cuidados de profesionales expertos.

Tal y como expone el último Informe de ratios realizado por el Consejo General de Enfermería, La Rioja presenta una ratio de 6,65 enfermeras por cada 1.000 habitantes -cifra que mejora en 14 centésimas el mismo dato de 2024 (6,51)- y que nos sitúa ligeramente por encima de la media nacional (6,45). Pese a ello, nos mantenemos aún lejos de la media europea (8,12), ya que para alcanzar la misma necesitaríamos contar con 485 enfermeras más en La Rioja.

“Que nuestros datos sean superiores a la media española no indica que no falten enfermeras en La Rioja”, aducen desde la entidad colegial. Ahora bien, a la hora de calcular el déficit, consideran que hay que tener en cuenta otros parámetros además de la ratio, como las jubilaciones previstas y la adecuación de las plantillas. “Más que a la ratio, advertimos de la necesidad de adecuar las plantillas a la carga de cuidados. Hay que tener en cuenta que nuestra comunidad es una de las más envejecidas de España con pacientes que precisan de cuidados más complejos, lo que aumenta la carga de trabajo, especialmente en el ámbito sociosanitario. Y obviamente, más enfermeras se traduce en más tiempo para atender a pacientes y familias y planificar los cuidados sin la presión asistencial que dificulta una atención de calidad”, explican desde el COER.

En ese sentido consideran que, además de la complejidad de los cuidados,se deben tener en cuenta las recomendaciones del borrador de la Ley de Seguridad del Paciente (1 enfermera por cada 2 pacientes máximo en UCI, 1 enfermera por cada 4-6 pacientes en hospitalización y 1enfermera por cupo de 1.500-2.000 en atención primaria). “En La Rioja, dicen desde el COER, una sola enfermera puede estar al cargo de más de 20 pacientes en una planta de hospitalización en el turno de noche, lo que da idea de lo lejos que estamos de alcanzar esa ratio”. “Por eso, añaden, reforzar las plantillas no es un gasto superfluo, sino una inversión en seguridad del paciente y eficiencia del sistema sanitario. Está demostrado que donde hay más enfermeras, los pacientes se complican menos; y que cuantos más pacientes por enfermera, menos seguridad para todos. La evidencia científica es concluyente: cada paciente adicional asignado a una enfermera incrementa la mortalidad, los eventos adversos y los reingresos hospitalarios”, apostillan.

Más planificación estratégica

Con todo ello, el COER se suma a la petición que están realizando hoy el Consejo General de Enfermería y las entidades colegiales de toda España pidiendo más conciencia política y planificación estratégica para revertir lo que ya se considera un problema estructural.

“Enfermeras hay. En La Rioja no hay paro en nuestro colectivo, pero sí en otras zonas de España”, afirman desde el COER, al tiempo que apuntan que se necesita un aumento estructural de plazas tanto de enfermeras generalistas como de especialistas, una verdadera planificación de las tasas de reposición y mejorar las condiciones laborales de la oferta de empleo público y privado.

Asimismo, el COER cree que el aumento de plazas en las universidades debe ir acompañado de la capacidad del sistema de dar respuesta a la necesidad de asegurar que los futuros profesionales puedan recibir una formación práctica de calidad, ya que la capacidad del sistema de formar no es ilimitada.

Los datos nacionales del Informe de Ratios 2025

De acuerdo con este nuevo estudio nacional de ratios, España precisaría al menos 100.000 enfermeras adicionales para alcanzar la media europea, mientras que para La Rioja marca una brecha de 485 enfermeras.

Las cifras españolas, con 6,45 enfermeras por cada 1.000 habitantes, se mantienen muy por debajo de la media europea, que cuenta con 8,12 enfermeras por cada 1.000 habitantes. La OMS, la OCDE y la UE ya recopilan y homogeneizan la ratio por cada 1.000 habitantes. Estas ratios no ignoran la relevancia de la complejidad de los cuidados, sino que responde a un imperativo metodológico de viabilidad, comparabilidad internacional y consistencia del dato para poder hacer un diagnóstico basal. Esto nos permite compararnos con países y datos de nuestro entorno.

A pesar de que la ratio española ha mejorado en 9 centésimas con respecto a 2024 (6,36), el Consejo General de Enfermería asegura que es un aumento insuficiente y alerta de que siguen faltando aproximadamente 100.000 profesionales para cubrir las necesidades actuales del sistema sanitario.

Estas cifras son extrapolables al resto de la Unión Europea, que por segundo año consecutivo vuelve a bajar sus ratios de 8,19 en 2024 a 8,12 en 2025. Algo que pone en evidencia la grave situación a la que se enfrenta la enfermería a nivel mundial. Aun así, estos países europeos, que también tienen déficit de enfermeras y ofrecen mejores condiciones, fomentan el éxodo de enfermeras provocando todavía una mayor fuga de profesionales.

Cifras por CC.AA.

En cuanto a los datos por comunidades autónomas, las cifras no son mucho más esperanzadoras en este Informe de ratios 2025. Navarra, con 8,97 enfermeras por cada 1.000 habitantes, continúa liderando el ranking, seguida de País Vasco, con 8,21, que supera este año la media europea también. En este sentido, desde la institución colegial apuntan que el hecho de situarse por encima del resto de comunidades no significa que no necesiten más enfermeras para poder seguir dando unos cuidados óptimos, ya que las jubilaciones y el deseo de abandono de muchas profesionales también es latente en estas regiones.

Canarias (7,71), Castilla y León (7,6), Aragón (7,47), Melilla (7,46), Asturias (7,39), Extremadura (7,14), Ceuta (6,97), Cantabria (6,77), Madrid (6,65), La Rioja (6,65) y Cataluña (6,58) ocupan los siguientes puestos y están por encima de la media nacional.

Por último, cerrando el ranking y por debajo de la media española, se sitúan Castilla-La Mancha (6,33), Islas Baleares (6,24), Comunidad Valenciana (5,65), Andalucía (5,62), Galicia (5,33) y Murcia (5,23).