La primera enfermera residente de Pediatría de La Rioja inicia el camino que abre nuevas oportunidades para la enfermería especializada.

La enfermería riojana escribe una nueva página en su historia con la incorporación de Natalia del Olmo como primera Enfermera Interna Residente (EIR) de Pediatría formada en La Rioja.

Acaba de iniciar una carrera que consolida un importante logro para la enfermería riojana y refleja el avance de la formación especializada.

En esta entrevista comparte cómo está viviendo sus primeras semanas, qué espera aprender durante los próximos dos años y por qué confía en que este paso vaya acompañado del reconocimiento profesional que merecen las enfermeras especialistas.

Tras finalizar sus estudios de Enfermería en Ávila (Universidad de Salamanca) regresó a La Rioja y comenzó a trabajar en el Servicio Riojano de Salud, pasando por diferentes unidades como Psiquiatría de Agudos, el Hospital Provincial o Farmacia.

P. Cuéntanos más sobre ti. ¿Quién es Natalia del Olmo y cómo nació tu vocación por la enfermería?

R. Natalia es una chica riojana enamorada del deporte y de su trabajo. Desde pequeña siempre me ha gustado el ámbito sanitario y fue a raíz de una lesión cuando decidí que mi vida tenía que ir ligada a la sanidad.

P. Antes de comenzar la residencia EIR ya habías adquirido experiencia en distintos servicios del Servicio Riojano de Salud. ¿Cómo ha sido ese recorrido profesional desde que terminaste la carrera y qué te ha aportado cada uno de esos destinos?

R. Terminé la carrera en 2022 en la Escuela Universitaria de Enfermería de Ávila, de la Universidad de Salamanca. En junio de ese mismo año volví a Logroño y, desde entonces, toda mi experiencia laboral ha sido en el Servicio Riojano de Salud. Los servicios en los que más tiempo he estado han sido Psiquiatría de Agudos, el Hospital Provincial y Farmacia.

P. Eres la primera EIR de Pediatría de La Rioja. ¿Qué sentiste cuando supiste que ibas a ocupar una plaza que marca un antes y un después para la enfermería riojana?

R.  Fue una mezcla de ilusiones muy difícil de explicar. Sentí muchísima ilusión porque conseguir una plaza EIR ya supone ver recompensado todo el esfuerzo de muchos meses de estudio y sacrificio. Pero cuando además fui consciente de ser la primera residente de enfermería pediátrica en mi comunidad esa ilusión se convirtió en orgullo y responsabilidad.

P. ¿Por qué elegiste la especialidad de Enfermería Pediátrica? ¿Hubo alguna experiencia durante la carrera o en tus prácticas que despertara esa vocación?

R. Creo que mi interés por la pediatría viene mucho antes de empezar la carrera. Tengo una hermana 13 años menor que yo y he vivido muy de cerca todas sus etapas del crecimiento. Eso me ha hecho ser consciente de lo importante que es acompañar a los menores y a las familias en toda esa etapa de desarrollo.

P. Acabas de comenzar la residencia. ¿Cómo están siendo estas primeras semanas y la relación con tus compañeros EIR y FSI? ¿Te has sentido bien acogida por el equipo, los tutores y, en especial, por Estela Colado?

R. Las primeras semanas están siendo muy intensas y llenas de cambio. Todo es nuevo y cada día supone aprender algo diferente, así que está siendo una etapa de mucho crecimiento a nivel personal y profesional.

Desde el primer momento me he sentido muy arropada por los compañeros, siempre he encontrado personas dispuestas a ayudarme y eso está haciendo que este inicio sea mucho más fácil.

En la entrevista que publicamos hace unos meses, Estela Colado nos confesaba que su gran sueño era que La Rioja pudiera formar a especialistas en Enfermería Pediátrica. Ahora ese sueño comienza a hacerse realidad contigo.

P. ¿Cómo ha sido conocerla y qué te ha transmitido al darte la bienvenida como primera EIR de Pediatría?

R. Desde el primer momento me recibió con una enorme ilusión como si este logro también fuera un sueño cumplido para ella y creo que en cierto modo lo es. Me trasmitió la importancia de aprovechar esta oportunidad y de disfrutar de una residencia que ha costado mucho hacer realidad.

P. ¿Qué esperas aprender durante estos dos años de residencia y en qué ámbito de la Pediatría te gustaría profundizar especialmente?

R. Más que aprender técnicas o procedimientos espero adquirir una gran seguridad en la toma de decisiones, desarrollar un gran criterio clínico y aprender a afrontar situaciones complejas con tranquilidad y confianza.

Todavía es pronto para decir en que área me gustaría especializarme ya que me gusta la idea de rotar por neonatos, cuidados intensivos etc. Pero si hay un ámbito que especialmente me ilusiona es la educación para la salud ya que no solamente estamos cuidando el presente sino cuidando el futuro.

P. Cuando finalices la especialidad, ¿te gustaría desarrollar tu carrera profesional en La Rioja si se presentan las oportunidades adecuadas?

R. Claro que sí, espero que se me dé la oportunidad de seguir manteniéndome como especialista.

La Rioja es mi tierra y sería muy especial poder desarrollar aquí mi carrera profesional una vez finalice la residencia. Hay un gran esfuerzo detrás en cada una de las residentes que cursamos la especialidad y es por ello por lo que confió en que La Rioja siga avanzando en el reconocimiento de las especialidades de enfermería, como ya han hecho otras comunidades. Se están dando pasos muy importantes como la creación de plazas para formación EIR pero este avance debe consolidarse con la creación de bolsas y contratos de enfermeros especialistas.