Medidas para evitar las picaduras de garrapatas y las enfermedades derivadas

  • En España conviven diferentes tipos de garrapata. En los últimos años su presencia ha tenido más relevancia debido al creciente aumento de sus picaduras.

Las garrapatas son parásitos que, de forma ocasional, pueden picar a las personas. El aumento de las temperaturas hace que estos vectores tengan mayores tasas de reproducción y supervivencia. Para reducir el riesgo de picaduras, la prevención es la medida más eficaz para evitar las enfermedades derivadas. especialmente en la época estival en la que están más activas, donde la presencia de garrapatas es sustancialmente superior, y en las zonas donde ya se han producido casos.

Sus picaduras suelen ser indoloras y pasar desapercibidas. No todas las garrapatas pican a las personas, ni todas transmiten enfermedades. Sin embargo, entre las que sí se podrían contraer encontramos algunas infecciosas como la fiebre botonosa, la enfermedad de Lyme, tularemia o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, provocando en las personas fiebres altas, lesiones cutáneas, dolores musculares, náuseas, vómitos o diarrea, entre otros síntomas.

Este tipo de enfermedades tan emergentes se transmiten cuando una garrapata pica a un animal infectado y luego puede contagiar a otro animal o a una persona. La mayoría de los casos sintomáticos tienen una evolución favorable, aunque no debemos obviar que la FHCC puede progresar hacia un cuadro clínico grave con hemorragias cutáneas, en las mucosas y en órganos internos.

Para reducir el riesgo de picaduras de garrapatas la prevención es la medida más eficaz. Por eso es importante seguir determinadas recomendaciones como usar manga y pantalón largo, evitar sandalias o calzado abierto en zonas de campo o alrededores, usar ropa de color claro, caminar siempre por la zona central de los caminos y evitar sentarse en el suelo en las zonas con vegetación.

Recomendaciones de protección

Las garrapatas viven en el suelo, ocultas, por lo general, entre la hierba, arbustos o zonas con vegetación. Se pueden encontrar en zonas de campo, bosque, dehesas, áreas con presencia animal e incluso en zonas urbanas cercanas a la naturaleza. Suelen estar más activas en los meses más cálidos, desde la primavera hasta el otoño y con el aumento de animales como ciervos, jabalíes o conejos, su presencia es mayor.

  • Además de tener en cuenta la vestimenta, para evitar sus picaduras es importante utilizar repelentes autorizados y seguir siempre las indicaciones de uso.
  • Si usas fotoprotector, es importante aplicarlo primero, dejarlo secar y después aplicar el repelente.
  • Fundamental es revisar bien a tus mascotas y aplicarles algún tipo de antiparásitario.

Si has estado en contacto con la naturaleza o en una zona de riesgo es importante revisarnos y revisar también a niños y mascotas.

  • Revisar todo el cuerpo con cuidado, prestando especial atención a zonas como axilas, ingles, cuero cabelludo, ombligo, detrás de las orejas y la cintura.
  • Se recomienda aprovechar el momento de la ducha para realizar una revisión en profundidad y utilizar espejos para poder ver bien todas las partes del cuerpo.
  • Lavar la ropa con agua caliente.

Procedimiento de extracción

La mayoría de las enfermedades transmitidas por estos vectores requieren que estos ingieran sangre durante algunas horas antes de que la persona se infecte, por lo que es fundamental proceder a su extracción lo antes posible y que esta esté liderada preferiblemente por un profesional sanitario.

Ante una picadura de garrapata, actuar con rapidez puede reducir el riesgo de infección en gran medida.

  • Identifica donde se encuentra, sujétala firmemente lo más cerca posible de la piel y tira de ella suavemente hacia arriba, para lo cual es importante usar unas pinzas de borde romo y punta fina.
  • Tras ello, limpiar bien la herida con agua y jabón o aplicar un antiséptico.
  • Al terminar, hay que realizar un correcto lavado de manos.
  • No hay que tirar la garrapata, sino guardarla en un bote cerrado con papel húmedo en su interior.
  • Vigilar la salud durante las siguientes cuatro semanas. Si aparece fiebre, malestar, dolor de cabeza o alguna mancha en la piel, hay que acudir a un centro sanitario.

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